El coordinador de fútbol y sus criterios
18-11-2015

Hay puestos imprescindibles en una entidad deportiva, y uno de ellos, quizás el de mayor responsabilidad, es el de coordinador o director deportivo. Debido a la globalidad de Fútbol Dinámico y a que la semántica varía en cada país, definimos a esta figura como el responsable deportivo del club o la persona que debe marcarle la pauta a los entrenadores de los diferentes equipos. El coordinador debe ser la persona de mayor conocimiento, así como debe dominar las artes de la gestión, la comunicación y el liderazgo, teniendo en cuenta que estas habilidades le ayudarán a desarrollar mejor su trabajo.

 

¿Cómo debe establecer los criterios? No hay una fórmula exacta, porque cada entidad requerirá una actuación diferente. Es como una empresa: hay que conocer su identidad, historia y su mano de obra para aplicar unas políticas rentables. Vamos a realizar dos propuestas que pueden ayudar o servir como patrones:

 

1. Estructura cerrada: Es un caso habitual cuando nos encontramos un club con entrenadores de un perfil medio bajo, con titulaciones básicas o incluso sin conocimientos. El coordinador adquiere mayor peso en la estructura y debe marcar de una forma más estricta las líneas a seguir. No solo deberá acotar los objetivos en cada una de las categorías, sino que también tendrá la obligación de realizar las tareas y dejarlas programadas, y de realizar un control exhaustivo para que se cumplan. Con este tipo de técnicos de escaso conocimiento, se corre el riesgo de que nuestros jugadores no cumplan los objetivos, se valoren más otros aspectos que los formativos o, por el contrario, se aceleren los procesos de aprendizaje pero sin estar consolidados. Por eso la faena del coordinador adquiere mayor relevancia.

 

2. Estructura abierta: Es un caso propio de clubes de mayor rango, con un poder adquisitivo más elevado. Los entrenadores pasan un minucioso proceso de selección y se escogen los más preparados, tanto en experiencia y como en conocimiento. El coordinador no tiene tanto peso para asegurar el proceso formativo de los jugadores, ya que se da por sentado con este tipo de técnicos, pero sí que adquiere mayor importancia en la implantación de un modelo de juego determinado y en la buena gestión de los jugadores que que suban peldaños y lleguen al primer equipo. La gestión del talento hará tomar otras decisiones igual de importantes que las que se dan en las estructuras cerradas, pero distintas. No deberán estar tan preocupados del cómo se entrena, sino del para qué se realizan esas tareas. El objetivo será optimizar el proceso evolutivo de los jugadores más talentosos.

 

Desde Fútbol Dinámico entendemos que ambas maneras de concebir el fútbol base son igual de lícitas pero es importante aplicar la estructura adecuada. Si en nuestro club hay técnicos de nivel bajo y en cambio aplicamos una estructura abierta, tendremos un club caótico en la formación de jugadores, irregular en sus generaciones y desajustado a la hora de que el jugador reciba una enseñanza futbolística y humana adecuada. Aplicar, en cambio, una estructura cerrada con buenos entrenadores coarta su libertad y, por lo tanto, incomodará a los técnicos que se sentirán cohibidos y desmotivados. ¿Cómo es su club? ¿Qué estructura necesita? Haga este análisis y aplique el criterio correco.

 

Alberto Martínez

Fundador de Futbol Dinàmico

 

 

¡Deja un comentario!

Descubre Futboldinamico